viernes, 30 de marzo de 2012

Religión o alternativa, la verdad sobre un colegio laico

El tema que hoy quiero abordar seguramente no será del gusto de muchos lectores. Pero es un tema para mi importante en la educación de mi hijo, y soy de la opinión que de todo se puede hablar siempre que se haga con educación y respeto.

Hoy quiero hablar de religión, concretamente de la asignatura de religión. Mi hijo acude a un colegio llamado laico por expreso deseo de sus padres, es decir, papá sin complejos y una servidora. Nosotros no somos religiosos, y en su día decidimos que no queríamos que en la formación académica de nuestro hijo se incluyera la asignatura de religión. Por ese motivo elegimos un colegio en el que ésta no fuera obligatoria. 

El colegio dice ser laico, con libertad para estudiar religión o no. Y así ha sido desde que el curso pasado inició su escolarización. Hasta ahí, todo perfecto. Nosotros respetamos las tradiciones y creencias que cada familia tenga, y entendemos perfectamente que se quiera incluir la religión como asignatura. Mientras el respeto sea para todos, por nuestra parte no hay inconveniente.

La verdad es que laico no es del todo, puesto que yo entiendo que si se hace llamar así no se estudia esta materia como asignatura. Pero son lentejas, en mi barrio no existe ningún centro (o yo no lo conozco) donde no se imparta ninguna formación al respecto. Eso sí, no hay símbolos (cruces, vírgenes, etc) en las aulas, ni similar. Insisto, no me parece mal, soy profundamente respetuosa pero no es la opción que yo quiero elegir para mi hijo. Creo que esto es comprensible.

El año pasado mi hijo me contaba bastantes cosas de lo que sucedía en clase, profesores, tareas, etc. Pero este año ha aumentado notablemente su discurso y con él las historias del cole. Gracias a eso me voy enterando de más cositas, y eso es interesante para los padres. 

Pues tan laico no parece el colegio. Cada niño puede elegir sí pero os cuento lo que sucede en la clase de mi hijo, y entiendo que en el resto de cursos pasará igual. Cada miércoles la profesora de religión llega a media mañana, cuenta lo que van a hacer, delante de todos los niños. Y es entonces cuando la tutora saca de clase a los que no dan religión y se los lleva donde haya hueco, o a la Sala de Tutoría, o a la Biblioteca. Los que no dan religión dicen que dan Alternativa. Pero la alternativa consiste en: utilizar la pizarra digital, jugar a los juegos interactivos que se corresponden con el material del pasado curso o de este, leer cuentos en la biblioteca. Mi hijo y cinco niños más son los alternativos de su clase. Comprendo que sean ellos los que salgan del aula porque son menos en número, así de sencillo. Pero si se está ofreciendo la posibilidad de elegir, me gustaría que esa hora se aprovechase realmente.

Esta pequeñez no ha sido informada a las familias. De hecho en las reuniones trimestrales no recuerdo que se haya tratado el tema. La verdad que no ha sido un tema que me haya preocupado hasta este momento. Y para ser sinceros no es algo que me quite el sueño. Pero me gustaría que se organizara algo mejor. Porque al final los alternativos, los que se van de clase, serán los diferentes, y eso sí que no me agrada. 

Como digo respeto cada opción, a cada familia pero me gustaría que todos los alumnos estuvieran en igualdad de condiciones y a día de hoy, no lo están. O al menos así me lo parece a mi. 

Para cuando volvamos de vacaciones tengo una charla pendiente con la profesora. Porque claro, yo veo muy bien esto de la asignatura de religión, pero no me gusta que mi hijo pierda el tiempo una hora en semana. Y ahora, a su edad, no me parece relevante, pero conforme el tiempo pase y se haga mayor, perder una hora de clase sí me parece más grave. Y además, no es justo.

Comprendo que este país tiene un arraigo religioso importante, pero también creo que las familias que tenemos otras creencias o tenemos el deseo de elegir otras opciones, debemos ser respetadas, y se debe ofrecer en ese tiempo alguna otra asignatura de utilidad para el alumno.

Cuando yo estudiaba en el instituto decidí (ahí mis padres me dejaron decidir, un aplauso para ellos) no dar religión y optar por la asignatura de Ética. Y la verdad es que era muy interesante y aprendí muchas cosas. Eso es lo que yo quiero para mi hijo, una asignatura de utilidad, en la que aprenda cosas interesantes. Conste que si les llevan a la Biblioteca y emplean ese tiempo en leer, contarles historias, etc, me parece fantástico, pues Rayo se está convirtiendo en un ávido lector, y algo así le favorece y le apasiona. Pero el problema es que llevan a los niños "donde haya sitio". No hay un lugar establecido para ellos y no hay una actividad fija, por eso mi queja.

Es difícil para nuestra familia elegir las opciones que nos agradan o preferimos, porque éstas se salen un poco de las normas establecidas. La mayoría de nuestros amigos, vecinos o conocidos no son religiosos, ni practicantes, pero a la hora de cumplir los requisitos mínimos, siguen la senda marcada: los niños dan clases de religión, se les bautiza, hacen la comunión. Eso sí, no pisan un templo, se ríen de los ritos y no enseñan a sus hijos las tradiciones que se suponen son básicas. Esta incoherencia no la entiendo. Pero por ello pagamos los que sí queremos ser coherentes con nuestra línea de valores e ideas.

¿Qué os parece?. Todos tenemos el mismo derecho a elegir, ¿pero podemos?

jueves, 29 de marzo de 2012

La pregunta del millón: ¿Cuándo contar que estás embarazada?

Hoy he leído una publicación que hablaba sobre cuándo es conveniente anunciar el embarazo. Y me he quedado muda. No es la primera vez que leo algo relacionado con ese tema y me quedo sorprendida. Siempre leo u oigo la misma recomendación: esperar a que pase el primer trimestre.

Feto de 6 semanas
Y mi cabecita, que nunca para, comienza a dar vueltas. Entonces, si el embarazo fracasa en esas primeras semanas, ¿no duele?. Si sufres un aborto antes de que nadie lo sepa, ¿ya no lo cuentas?. Si algo malo sucede, ¿hacemos borrón y cuenta nueva como si nada?. 

Leo perlitas varias como "debido al riesgo cada vez más evidente de aborto ....." o "uno de cada tres embarazos acaban en abortos espontáneos.....". Eso, tratando el tema con tacto. 

Si tu embarazo fracasa en esas primeras semanas, y no lo has contado, ¿qué viene después?. Pues lo que suele pasar es que esa pobre pareja tiene que contar que habían conseguido un embarazo, por norma general muy deseado, y que han tenido la mala suerte de perderlo. Al final lo cuentan, pero con un final muy triste. 

Y es que vivimos en una sociedad donde parece que si se niega lo que sucede, ni duele, ni pasa. Y esto es un error, un grave error. La mujer se siente madre desde el momento que ve el positivo en el test de embarazo, y no pasa nada por salir al pasillo y contarlo a la vecina sino tienes a nadie más a mano. Un embarazo es un motivo de felicidad, una buena noticia. Por algo se le llama milagro, ¿no?. Entonces, ¿por qué esconderlo?, ¿por qué ocultarlo?. 

Creemos que si no lo contamos y pasa algo malo, dolerá menos. Siento deciros que no es así. Si tenéis la mala suerte de sufrir un aborto dolerá igual, es decir, muchísimo. 

Yo cometí ese error. En mi segundo embarazo, fruto del miedo tras mi primera pérdida, me negué a confesar mi estado. Solo mis padres y familia muy directa lo sabían en esas primeras semanas. Pero me vi obligada a contarlo en el trabajo pues tenía programado un viaje a otro país, y mi embarazo era de alto riesgo. Intenté ocultarlo lo máximo que pude. Recuerdo un día, estaba de 4 meses y vestía ropa muy ancha, se me notaba mucho. Una vecina me preguntó lo típico, "¿para cuándo el bebé?", y yo callé, tocando mi barriga, sintiendo a mi bebé, callé por miedo. Hoy pienso, ¿acaso no me hubiera destrozado perder en aquel momento a mi bebé?, pues sí, lo hubiera sabido la vecina o no. 

Así que amigas mías, futuras madres, no neguéis vuestra preñez. Si estáis embarazadas gritadlo a los cuatro vientos y sed felices por ello. Si hay que lamentar, ya se lamentará después. Pero disfrutad, sentiros orgullosas y ni se os ocurra privaros públicamente de un "sí, estoy embarazada" adornado de una espléndida sonrisa. 

miércoles, 28 de marzo de 2012

Vacaciones escolares, o lo que es lo mismo, el caos

Mañana nuestros hijos saldrán por las puertas del cole para no volver en la friolera de diez días. Vacaciones de Pascua, como a mi me gusta llamarlas. De esos  días, la gran mayoría de padres y madres solo dispondrán de dos días festivos, más los fines de semana correspondientes. Lo cual deja cuatro díitas donde nos deberemos apañar como buenamente podamos.



Opciones para superar este momento:

- Vacaciones pa-maternas. No queda otra, habrá que gastar días libres, para poder hacerse cargo de la situación. Pero sin olvidar que el verano es muy largo, y ahí sí que tenemos un serio problema.

- Abuelos. Quien pueda o tenga tiene la opción de recurrir o abusar (según se mire) de los benditos abuelos.

- Campamentos urbanos, cursillos de vacaciones. También está la opción, muy extendida a estas alturas, de recurrir a los cursillos o campamento que se hacen estos días. Los niños no disfrutan de sus vacaciones, siguen madrugando pero es una solución. Por norma general los peques lo pasan bien.

¿Qué hacer?, ahí tenemos el dilema, porque el año es muy largo y solo estamos en marzo. Tenemos por delante el verano, las navidades, los días que se ponen malitos. Hay que hilar muy fino para poder encajar bien las piezas del puzzle sin volvernos locos.

Cuando llegan estas fechas conflictivas me doy cuenta de la falta de conciliación de este país. Por ejemplo, el lunes día 9 en la Comunidad de Madrid, no es festivo. Sí lo es por ejemplo en comunidades como la Valenciana, Cataluña, entre otras. Pero hemos "adoptado" su festividad. ¿A quién beneficia? Lo desconozco, o mejor dicho, prefiero no pensar mucho en ello.

Y es que recurrir a los abuelos no es conciliar. Quedarnos sin vacaciones no es conciliar. Hacer que los niños sigan con un horario escolar en esos días libres no es conciliar.

En mi caso lo tengo más sencillo, mi trabajo me permite poder ocuparme de mi hijo, a costa de recuperar horas por la noche, cuando su padre llegue a casa o en los ratos donde él descanse o juegue. Pero no todas las familias tienen esa suerte.

Al final las vacaciones se convierten en un tetris donde cada uno encaja las piezas como buenamente puede. ¿Y vosotros?, ¿cómo os las vais a apañar?.

martes, 27 de marzo de 2012

Puesta de largo y presentación

Aunque ayer ya muchos pudísteis ver la nueva imagen de mi blog, mi casa, hoy quiero hacer un post especial de presentación, puesta de largo y sobre todo agradecimiento. 

Ha sido Sarai Llamas, a la que casi todos conocéis por su blog la encargada y hacedora de estos cambios. ¿Por qué ella? Porque es una artista, porque es un sol y porque tenía la certeza de que ella podría captar lo que quería mostrar. Y efectivamente lo ha hecho. 



Son dos años de blog, de evolución y de cambios. A lo largo de este tiempo mi imagen, los colores y todo el añadido ha ido cambiando según me he ido yo sintiendo. Y era hora de dar otro salto. 

Esa "S" como una camino sin fin hacia el sol refleja exactamente lo que supone la maternidad y la crianza para mi, una aventura que no acaba, y que cada vez se hace más intensa y emocionante. En ese punto me encuentro en este momento. 

La aventura tiene muchos momentos y pasa por muchas fases, muchas mamás sienten pena cuando sus bebés crecen y los ven más independientes y autosuficientes. Pero en ese momento es cuando más emocionante se vuelve todo porque aparece el diálogo, las conversaciones, la comprensión absoluta, la evolución imparable. 

Mi hijo, papá sin complejos y yo estamos en esa senda, recorriéndola felices, sin complejos y sabiendo que este viaje es una recompensa en sí misma. 

Gracias Sarai por comprenderme, por ahondar un poquito en mi interior sin yo saberlo y por mostrar al mundo en imágenes lo que has visto. 

lunes, 26 de marzo de 2012

Primavera = ocio al aire libre

Con la llegada del buen tiempo es inevitable disfrutar del fin de semana al aire libre. A pesar de que el invierno ha sido benévolo, con la subida de las temperaturas apetece salir y disfrutar del sol. El nene adora este tiempo. Aunque no es un niño friolero y con el frío ha disfrutado mucho de parque y juegos en la calle, ahora ya está imparable. 

Este fin de semana ha sido espléndido y lo hemos disfrutado a tope. El sábado, y como premio a una semana estupenda, hicimos una visita a Faunia. Hacía meses que no íbamos y la primera sorpresa fue el poco público que allí encontramos. Acostumbrados a toparnos con muchísima gente allí nos quedamos pasmados al ver que no éramos tantos. La crisis empieza a notarse de manera muy descarada, desgraciadamente. 

La segunda sorpresa fue ver que hay cositas nuevas, las instalaciones como siempre en perfecto estado así como los animalitos. Mi peque disfrutó de lo lindo, su idea principal era ver tarántulas, serpientes y bichos en general. ¡Y vaya si lo consiguió!. A pesar de que siempre lo ha pasado muy bien, esta visita ha sido espectacular, mucho más concienciado de todo, atendiendo a nuestras explicaciones, muy curioso, muy activo. ¡Cómo se notan los 5 años!. 

Consiguió ver tarántulas


¡Hasta un cocodrilo bebé!, "mira mamá qué rico", yo personalmente la ricura no se la veo por ningún lado pero mi niño es así de tierno :) 


Disfrutamos de juegos, risas entre paseo y paseo


Y para rematar el día mi niño, muy valiente, se hizo una foto con una serpiente. Sí, sí, casi más grande que él, no lo dudó ni un momento y está muy orgulloso de su hazaña. No es para menos, yo no me atreví. 

El domingo más planes en familia. El Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid puso en marcha una maravillosa iniciativa en el Día del Árbol. Todo aquel que quisiera podía apuntarse a la gran plantada de árboles. Y allí nos fuimos, mi sobrina y mi hijo no podían dejar de plantar su arbolito. 

Mucha gente, muchas familias, muchos niños emocionados contribuyendo en una magnífica mañana de domingo. 

Aquí nos veis con nuestro pequeño árbol


Un fin de semana muy completo donde lo hemos pasado de maravilla. Ahora toca idear nuevos planes para el próximo. Y vosotros, ¿qué planes al aire libre habéis compartido con vuestros peques?.

Por cierto, habréis notado un ligero cambio de imagen en el blog. Mi querida Sarai Llamas es la responsable de todo ello, todavía hay cosas por pulir, pero en líneas generales esta será la nueva imagen de Mamá sin Complejos. Espero que os guste. 

viernes, 23 de marzo de 2012

Equilibrio, conciliación y mujeres del revés

Equilibrio, trabajo, maternidad, tareas domésticas, hijos, tiempo ..... Todos esos términos rondan continuamente por mi cabeza, como piezas de un puzzle que no siempre consigo acabar. Mientras tanto a mi alrededor se habla de conciliación, concienciación, perros verdes, y muchas cosas más que van orientadas a un reparto de tareas en lo que a maternidad, crianza y trabajo se refiere. Vamos teniendo sino todos, muchos, las ideas bastante claras en este sentido. La teoría nos la vamos aprendiendo al dedillo. Los hombres, parte fundamental en esta ecuación, van tomando conciencia de su importante papel. En el horizonte ya no vemos a madres solas asumiendo las tareas de la crianza, sino que vamos atisbando familias, y eso es realmente esperanzador. 

Hasta aquí vamos bien, pero ¿y en la práctica?, ¿qué ocurre en la realidad cada día?. En mi realidad no es todo de color de rosa, mi realidad está llena de estrés, de falta de sueño, de cosas inacabadas y de la continua sensación de no llegar. Mi día a día se tiñe a veces de mal humor porque estoy cansada y aún me quedan cosas por hacer. 


Tengo suerte, mi trabajo me permite flexibilidad horaria, lo cual me deja ocuparme del horario escolar de mi hijo, de sus otras actividades, aunque esto requiera un esfuerzo importante por mi parte. 

Y al final del día, lo que veo a veces es a una mujer enfadada porque en el fondo envidio a mi media naranja: su disponibilidad de tiempo para dedicar a su trabajo sin interrupciones, su no tener que encajar las piezas del puzzle a cada momento para llegar a por el nene al cole, el no tener que planificar los menús que se comen en casa. Claro llega tarde de su trabajo, con lo cual "se supone" que me toca a mi encargarme de la estructura básica que rodea a esta familia. 

Madres y mujeres, ¿os suena?. Anoche en un pequeño desahogo en las redes sociales muchas otras se unieron a mi, pero con un regusto amargo de resignación. Y eso es lo que más me duele, nuestra resignación hacia una situación absolutamente injusta. 

Intento buscar el equilibrio cada día y lo consigo pocas veces, y cuando lo logro no me siento tan bien como esperaba porque para alcanzarlo el esfuerzo es demasiado importante. 

Y ahora la pregunta del millón, ¿cómo podemos mejorar esto?. Sin duda alguna con la voluntad de todos, mujeres y hombres. ¿Por qué somos las madres (mayoritariamente) las que ajustamos nuestros horarios y hacemos malabarismos para la organización familiar?. ¿Por qué ellos siempre dicen que su trabajo no se lo permite?. ¿Por qué son mal mirados en sus puestos de trabajo por decir abiertamente que salen antes para recoger a los niños del cole?

Debemos mejorar, por nuestro bien y por el bien de nuestra familia. Buscar continuamente el equilibrio me desequilibra, esa es la realidad. ¿Y vosotros?, ¿alcanzáis ese deseado equilibrio?. Y si es así, ¿cómo lo hacéis?.

jueves, 22 de marzo de 2012

De yogures Danone, ganaderos y sus vidas

A mi hijo le gustan los yogures Danone. No le des otros, otras marcas, le gustan esos yogures, especialmente el de coco, su favorito. Y por supuesto no desprecia los danonino, actimel,natillas, copas. No es un niño muy de lacteos, pero los que toma son Danone, y además enseguida nota la diferencia de sabor si le das otro. Confieso que a mi también me gustan mucho. Y a papá sin complejos ya no digamos. Es un adicto a cualquier producto lácteo que se cruce en su camino.

Hoy tengo un motivo más por el que Danone me gusta y es que gracias a una nueva iniciativa la marca permitirá conocer el origen de la leche con la que elabora sus productos. Todos sus productos son elaborados con leche de ganaderías españolas. Dados los tiempos que corren en este, nuestro país, no está de más utilizar la materia prima propia, que por otro lado es de excelente calidad. Estaría bueno que con la que está cayendo recurriéramos a producto de fuera.

Es todo un homenaje a los ganaderos, trabajadores incansables, que a partir de ahora estarán presentes en los envases de yogur. Pero no acaba aquí la iniciativa, podremos conocerlos un poco más, personas reales, que nos contarán sus historias, su vida. Podremos verlos en la televisión o en su página web.

Buena leche, buena gente, mucho trabajo, me gusta la idea, me gusta el producto nacional, nuestras vacas, nuestros campos. Y me gusta que mi hijo lo vea, que sepa de donde viene lo que come, cómo otras personas se ganan la vida, que aprenda del esfuerzo de los demás para que él se coma un rico postre o una rica merienda.

Aquí tenéis un vídeo donde podemos ver a una de esas familias ganarse la vida:



¿Os gusta la idea?.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Crianza en Red: Jornada de foros, blogs y espacios de apoyo virtual

Como muchos sabéis, el pasado sábado se celebro en Barcelona la I Jornada de Crianza en Red organizada por la editorial OBSTARE. 


Incluso hubo unos minutos que el Telediario de La 1 dedicó a la jornada:


(minuto 32)

Me siento orgullosa de escribir estas líneas homenajeando a todas estas mujeres y hombres que el sábado se reunieron bajo un marco que se titulaba Crianza en Red. Me siento orgullosa de identificarme con todos ellos, de criar a mi hijo como lo hago, de sentirme viva por hacerlo. 

Gracias a todos ellos por su enorme esfuerzo, por su trabajo y por su empeño. 

Algunos de los blogs que se hacen eco de esta jornada y donde podréis encontrar estupendas crónicas:


La Mamá Vaca
Diario de una mamá pediatra 1ª parte y 2ª parte
Mamá también sabe 1ª parte y 2ª parte
Amor Maternal
Tenemos tetas
Mimos y Teta
Conciliación Real Ya
Duelo gestacional y perinatal

Solo deciros que me hubiera encantado estar allí. Espero ansiosa una segunda edición,...., en Madrid.

martes, 20 de marzo de 2012

Padres y perros verdes

Hoy ha llegado a mis manos, de nuevo, un post escrito por Alejandro Busto en su blog Psicología Ceibe. El título habla por sí solo El perro verde: el rol de los padres en la crianza, os recomiendo su lectura, seguro que muchos de vosotros padres implicadísimos en la crianza y educación de vuestros hijos os sentís plenamente identificados con Alejandro.

Poco a poco los hombres van teniendo cabida en este mundo de mujeres y madres. Recuerdo cuando comencé mi aventura en la blogosfera maternal, hace ya 2 años. Esto era algo entre nosotras. La maternidad, la crianza, el apego, la lactancia, madres, madres y más madres. De repente algún papá valiente, Papá Lobo, quiso con su toque tan personal y divertido asomar la patita, vaya si lo consiguió. Aunque era la excepción. 

Y sin darnos cuenta los papás, a día de hoy, se van animando a participar públicamente, a escribir blogs, a ser mucho más activos en lo que a crianza se refiere. Son muchos los actos a los que he asistido relacionados con la maternidad, ya sean de lactancia, crianza, grupos de madres, duelo, talleres,...., y me gusta ver que no son reuniones de madres con sus hijos, sino que se trata de reuniones de familia, padres y madres, con sus hijos. Y confieso que me gusta. 

Hace tiempo me dio por hablar de la R-evolución de la paternidad, en El Club de las Madres Felices. Hoy, reflexionando sobre el papel de los padres y su importancia en la crianza me doy cuenta de cómo estamos cambiando, de los pasos que damos, pasos positivos, con una meta clara, y donde la figura paterna cobra fuerza y avanza con paso firme y seguro. 

Papá sin complejos no hace mucho se animó a participar también en el blog, a aportar su visión acerca de la crianza de nuestro hijo. Me encanta que él escriba, os cuente cómo vive esta experiencia, y desde aquí animo a todos los padres, a las parejas de las mamás blogueras, a compartir, a abrirnos una ventanita a su paternidad. 

Ya no sois perros verdes, sois padres conscientes, los tiempos cambian y en este caso para mejor. 

lunes, 19 de marzo de 2012

De libros, librerías y padres

El Peque ha empezado a leer, no ha sido de un día para otro, pero de unas semanas a esta parte está imparable. El curso pasado aprendió las letras y muchos números, a leer algunas sílabas y palabras muy sencillitas. 

Desde muy chiquitín los cuentos han formado parte de su vida. La cita del cuento antes de acostarse es ineludible, siempre hay tiempo para un libro cualquiera. Y él poco a poco ha ido preguntando qué palabra era esta o aquella, ha ido deletreando cada una de ellas, reconociendo, buscando, en definitiva, aprendiendo. 

Este año en el colegio no tienen como meta fundamental aprender a leer, no se les exige a los niños, pero les han puesto las bases para ello. Y el nene no ha desaprovechado la oportunidad. A estas alturas no solo lee palabras sino frases completas y le gusta muchísimo. Y a pesar de que tiene cuentos muy bonitos y divertidos, comics que le encantan, nos ha parecido buena idea comprar esos cuentos que hay tan apropiados para estos primeros momentos de lectura. 

El sábado fuimos  a El Dragón Lector, una entrañable librería con grandes tesoros escondidos aquí y allá, y nos vinimos con estos cuentos. 


El Mono Pelón y Antonio y Javier y las formas de hablar bien son dos cuentos cortos, en cada una de sus páginas los textos están en mayúsculas y minúsculas, para ayudar a los peques en su lectura. Además de ser dos cuentos bonitos, sencillos son fáciles de leer y con moraleja. Mejor imposible. 

El nene anda como loco con sus nuevos libros, en la mesa del salón están y no creo que se vayan a la estantería en mucho tiempo. Los hemos leído cada día, nos sorprende lo bien que está leyendo, mejorando la entonación, utilizando los signos de admiración o interrogación, acentuando bien las palabras. ¡Qué emocionante nos está resultando este momento!. 

Nuestra próxima visita será a El Reino de Bután, ya he visto algún que otro libro la mar de interesante. Por ejemplo La isla de las 160 diferencias. Al Peque le encanta encontrar las diferencias, lo hace mucho en los comics de Cars que colecciona, se le da muy bien. Y también Experimenta Ciencia. En el cole tienen un par de veces en semana lo que ellos llaman El Taller de la Ciencia, y disfruta muchísimo, así que nada mejor que hacer en casa cositas interesantes. Creo que este libro nos ayudará. 

Estamos en un punto de inflexión, sus intereses están cambiando, sus capacidades también, además tiene muy buena predisposición y muchas ganas de aprender. Es un momento fantástico, lleno de sorpresas, todo es un descubrimiento para él y no quiere parar. 

Y como colofón del post de hoy os muestro el regalito que mi niño ha hecho en clase para papá sin complejos. Con mucho esfuerzo, y por supuesto mucho amor. 


¡Felicidades Papá!, y felicidades para todos los papás que seguro que hoy tienen una sonrisa de oreja a oreja. 

miércoles, 14 de marzo de 2012

De horarios y mejoras

El tiempo, ese tesoro que todas las madres anhelamos, eso es lo que me falta estos días para poder actualizar el blog, para contaros mis últimos pensamientos y reflexiones, que no son pocas. Pero no me da tiempo, me levanto muy temprano, me acuesto tarde y aquí no paramos. Eso lo sabemos muchas, o casi todas, no cuento nada nuevo ni sorprendente. 

Pero no solo quiero pasarme por aquí para contar lo malo, últimamente también han pasado cosas buenas. Una, la más importante, es que el Peque está mejor, mucho mejor. Tras la última visita a su neurocirujano las cosas han comenzado a mejorar. Confieso que estaba asustada, y aún lo estoy. Y me da miedo decirlo en voz alta, pero la realidad es que el dolor ha ido cediendo poco a poco. Y aunque hay tardes que tiene alguna ligera molestia, el día lo pasa muy bien. En el colegio no deja de tener continuos avances, ha empezado a leer (y lo hace tremendamente bien), la escritura, matemáticas,...... La parte cognitiva está imparable, pero también sucede con la parte física, tardes de parque y juegos, patinete, bici, fútbol. Ya no le pongo trabas, he querido ver si su pequeño cuerpo puede resistir el ritmo de un niño totalmente "normal". Que fea palabra, pero con ella todos podréis entenderme. 

Y sí, puede, resiste, avanza, sonríe, ¡hasta come!. Le veo y me lleno de orgullo, está pasando unas semanas maravillosas. Qué fácil sería cerrar los ojos y olvidar lo demás. 

Solo debo tener una consideración, y es respetar sus horarios de sueño. Me he dado cuenta que necesita dos cosas, no sobrepasar las 9 de la noche para irse a la cama, a fin de dormir en torno a las 11 horas. El descanso, el estar todo ese número de horas en posición horizontal (a la válvula le viene bien ese descanso) y evitar el cansancio físico extremo son cosas fundamentales en su estado de salud. 

Sé, a estas alturas no me voy a engañar, que si las cosas no van ya puedo ponerle a hacer el pino puente, que no van  y punto. Pero también sé que si las cosas van regular sí pueden ayudar, y mucho. 

Entre diario a las 9 en la cama, soy muy rígida con sus horarios de comidas, con su tiempo en el parque (nunca más de 2 horas) y con la calma antes de la cena  e inmediatamente después. 

Quizá sea por eso, porque pienso como madre hiperprotectora de su cachorro, que no entiendo que niños que al día siguiente madrugan pasen 3 y 4 horas en el parque cada tarde, llegando al límite de sus fuerzas. Quizá porque escucho al hijo de los vecinos cada noche llorar pasadas las 10 y las 11 de la noche a sus escasos 3 años como consecuencia del cansancio extremo. Quizá porque soy muy rígida en mis costumbres. Pero esta reflexión la dejo para la próxima. De todos modos, ¿qué pensáis?. ¿Debemos tenerles en la calle toda la tarde o consideráis mejor mantener unos horarios rígidos a pesar de la llegada del buen tiempo?.

viernes, 9 de marzo de 2012

Me gusta dormir con ellos

Me gusta meterme en la cama y verle ahí a mi lado, durmiendo plácido y confiado, sintiendo su tranquila respiración. Me gusta comprobar con mi mano en mitad de la noche que está arropado. Me gusta girarme a un lado, tocar a uno y girarme al otro y comprobar que también está. Me gusta dormir con papá sin complejos y con el Peque.

Cuando se puso malito hace unas semanas hicimos la "operación colecho", y pusimos su cama en nuestro dormitorio. En las últimas ocasiones después no hemos tenido prisa por quitarla, y a él le encanta dormir en nuestra habitación. Suele ser él quien se fija el día en que quiere volver a su cuarto. Esta vez se ha alargado más por la recaída que tuvo hace unos días. Y ahora aunque ya está perfectamente ha decidido esperar un poquito más porque se siente tremendamente agusto durmiendo a nuestro lado. 

Sí, me gusta dormir con él, me siento más segura, más tranquila. Él ya es mayor, duerme fenomenal en su cuarto, no da un solo problema, pero adoro despertar en mitad de la noche y oirle respirar. 

Cuando trasladamos al peque a su cuarto, a sus casi 2 años, yo estaba un poco agobiada, muy cansada y casi insomne. No podía dormir bien, patadas, tirones de pelo, me echaba de la cama, ..... Colechamos desde que mi chiquitín tenía pocos meses, fue papá sin complejos quien me animó a meterle en la cama. A mi me daba miedo, siendo tan pequeño, apenas un bebé de 2 meses, por si le aplastaba. Pero después de casi quedarme dormida con él en brazos mientras mamaba decidí que el riesgo real era que se me cayera de los brazos. Desde ese día el nene tuvo "barra libre" y dormíamos a las mil maravillas, aparte de muy felices.

Pero siempre fue un niño inquieto y no paraba de moverse en la noche. Y no sé por qué no se me ocurrió una medida alternativa. El cansancio no me dejaba pensar con claridad, supongo. El caso es que él se fue a su habitación muy contento y venía cada noche, o a la mañana siguiente a nuestra cama. 

Adoptamos la medida de poner la cama al lado de la nuestra ya de bien mayor cuando estaba malito. Tenerle en medio era inviable, pues cuando se mete en la cama conmigo se pone literalmente encima de mi, y claro, ¿quién duerme así?. Fue la mejor solución. 

Ahora, a sus 5 años, nos hemos acostumbrado a dormir así, y dormimos todos muy bien, esa es la verdad. Sí, me gusta mucho dormir los tres juntos. 

He escrito en varias ocasiones sobre el colecho y sus ventajas. Pero este post lo escribo para haceros una recomendación, si queréis colechar con vuestro hijo, lo mejor es que desde el principio busquéis una solución que os haga estar a todos cómodos. Si es muy bebé poner la cunita pegada a la cama sin barrera, de tal modo que el bebé pueda rodar de su cuna a la cama. Si es más mayor intentad poner una camita al lado, un colchón, lo que sea, pero facilitando el descanso tanto de los padres como del niño. 

Ahora, mirando atrás, me recuerdo deseando que se fuera a su habitación. Y hoy, confieso que no me apetece que se marche de nuestro cuarto. 

martes, 6 de marzo de 2012

Cómo superar la mamitis, y otra vez....

Haciendo limpieza del revistero he encontrado algunas revistas de maternidad. Algunas de ellas tienen un par de años, pero ahí seguían adornando mi salón. Me ha sorprendido ver en un par de portadas el llamativo título "cómo superar la mamitis". 

¡Qué cansancio!, siempre con lo mismo, que si le mimas, que si no se va a desprender de tus faldas, que si está muy consentido, que si eso no es bueno para tu hij@ .... ¡Venga ya!. Y pensar que hubo un día en el que dudé de mi misma y me creí semejante milonga.....

Este es un post escrito y dedicado a las madres y a los padres recientes. ¡Atención!: la mamitis no es mala ¡¡exclusiva!!. En serio, en serio, aunque la vecina, la prima, la amiga, el carnicero, la del pan, la profe de la guarde, la revista de turno os cuenten otra cosa, ¡no hagáis ni caso!. 

Confiad en mi, me avala una experiencia de cinco años en tareas relacionadas con la maternidad, crianza, educación y cuidados variados. Igualmente aporto experiencia de hijo con mamitis absoluta, dependencia total y apego indiscutible. Basándome en mi demostrada experiencia (solo deben pasar y leer las entradas antiguas de este blog), puedo asegurar y aseguro que la mamitis no es mala. Es más, me atrevería a afirmar que es necesaria y beneficiosa. 

Ojeando una de estas revistas la verdad es que me gusta parte de lo escrito y documentado. Pero claro, el colofón, el final del artículo.... "¿Hay solución?". La solución solo se da ante un problema, y vuelvo a insistir, esto no es un problema. 

Los niños necesitan a la madre para consolidar aspectos tan importantes como la seguridad, la confianza, la autoestima. Entre los 12 y 24 meses es cuando se dan los episodios de mamitis más acentuados.... y pensando fríamente, ¿qué hay de malo en que una criatura de tan corta edad reclame a su madre?. Por más vueltas que le di en su día y que le vuelvo a dar no veo nada de malo. 

Así que si me permitís el consejo y con el único fin de ahorraros sufrimiento, comeduras de cabeza y consultas con la almohada, no hagáis caso. Insisto y repito, la mamitis no es mala. El término mamitis no es negativo. 

Es más, disfrutad ahora de ese abrazo que no te deja escapar, de esos ojillos que no te pierden de vista. Porque cuando menos te lo esperes empezarán a ser independientes, a jugar en el parque con los amigos, a ir solo a ti para pedirte un juguete o agua, y de pronto, ¡pof! se hicieron adolescentes y ni dependencia, ni mamitis ni nada. 

domingo, 4 de marzo de 2012

Comer o no comer, ...., esa es la cuestión

Pues sí, así estamos. En varias ocasiones os he contado los altibajos que mi hijo está teniendo con la comida. Nos debatimos entre el amor y el odio y ahora mismo, con 5 años recién cumplidos, estamos más cerca del odio que del amor. 


Ilusa de mi yo pensaba que a estas alturas este sería el menor de mis problemas. Queda claro que con los niños no se pueden hacer planes, ni se puede esperar nada. Es mejor aceptar lo que venga e ir capeando el temporal si es que llega. 

Pero esto en la teoría es muy bonito, pero ¡ay amiga! en la práctica cuesta. Porque a mi se me ha llenado la boca aconsejando a amigas cuyos hijos comían poco y mal: "lo mejor es dejarles, no insistirles, porque sino asumen que la comida es el enemigo y no hay manera", "¡tranquila! ellos saben regularse, cuando tenga más hambre irá comiendo". Y realmente así lo pienso, creo que los niños pueden pasar fases con poco apetito donde su cuerpo no reclame comer más que unos pocos bocados, pero no dudo ni por un momento que cuando tengan hambre comerán. 

Cuando ves que tu hijo pierde peso, rechaza comidas que hasta ahora adoraba, le dan arcadas e incluso vómitos ver comer según qué cosas, no acepta probar nada nuevo, se llena con cuatro bocados..... cuesta. 

He visto a familiares y amigos sufrir con este tema. Y he comprendido su sufrimiento pero ahora, vivido en mis propias carnes, veo la desesperación que antes quizá no veía. Desesperación porque aunque yo sepa que todo irá bien y que cambiará, mi instinto de madre me lleva a pensar una y otra vez cómo hacer que coma más, a desesperarme al ver que su plato se queda igual que se lo puse, a regañarle e incluso enfadarme.

Realmente pienso que esto va más allá de la alimentación. ¿Algún problema de conducta?, ¿alguna llamada de atención?. Sinceramente no lo sé. Mi cabeza inquieta piensa y analiza cada situación, pero he estado tan nerviosa con el tema que no he sabido ver más allá de mis narices. 

¿He conseguido algo?, Rotundamente no. Lo único que hemos conseguido han sido un par de bocados más, mucho asco por su parte, enfados con él, enfados entre papá sin complejos y yo. Pero el plato se ha quedado igual. 

Fase 2 de la operación "la comida no es el enemigo". El plato se pondrá en la mesa, no con cara de enfado, sin reproches, sin adelantar acontecimientos poco deseables (no comerás). Hablamos, nos reímos, vemos la tele,...., pero no se menciona la comida, ni lo que hay en el plato, ni si come con las manos, ni si se mancha, nada... Le dejaremos hacer. Cuando diga "no quiero más", retiramos el plato, una vez más sin reproches, sin enfados, sin malas palabras. Preguntaremos si quiere postre y aceptaremos su decisión. 

Dos claves: dejar hacer, respetar sus decisiones. 

Dicho así ¿a que parece fácil?. Os prometo que no lo es. Esta mañana ha tomado un donete, de esos pequeñines. Y sí, no es el desayuno más sano y nutritivo, pero esto es lo que hay. Una hora después ha decidido tomarse, con toda la calma del mundo, el vaso de zumo. No le hemos felicitado en exceso, no se trata de que la comida sea vista como causa de recompensa. Le hemos sonreído y a otra cosa mariposa. 

Ahora dos normas más. Antes de las 12 de la mañana podrá tomar un piscolabis si así lo pide, galletas, fruta, cereales, un yogur. Pero a partir de esa hora, nada de nada. Pierde el apetito con una facilidad pasmosa. Nada de luchas, simplemente explicarle que después no tiene hambre. Y a ver qué pasa con la comida. 


sábado, 3 de marzo de 2012

Un padre detenido por no dejar salir a su hija de 16 años, ¿realidad o ficción?

Enciendo el ordenador, me pongo a leer algunos periódicos y me encuentro con la siguiente noticia en el diario El País:


Si pincháis en el titular podréis leer el artículo completo. Nada más leerlo he pensado, "vaya otra noticia con titular alarmista que seguro que no tiene nada que ver con la realidad". Y por supuesto me he tirado de cabeza a su lectura. Y cuál ha sido mi sorpresa cuando he comprobado que el titular es fiel a la noticia. 

Efectivamente, un padre ha sido detenido por castigar a su hija de 16 años (divina adolescencia) sin salir de casa. Os resumo los hechos: papá y mamá están en trámites de separación, la nena está con papá y por circunstancias que no vienen al caso, papá castiga a la nena de 16 años sin salir. Mamá está al tanto del castigo, y se muestra de acuerdo. La nena, muy digna y con sus hormonas en plena ebullición, hace gala de su chulería vengativa (propia de la edad) y decide llamar a la Guardia Civil para contarles que papi la tiene retenida.

Las autoridades se personan en el domicilio del (pobre) padre y le detienen. Se llevan a la criatura a quien se pone bajo la tutela del estado. 

Toman declaración al padre, quien cuenta lo sucedido, pero la maquinaria ya se ha puesto en marcha y la nena no se va a casa con papá o mamá, se queda en un centro de acogida. 

Esto no es una película, es la vida real. Una niña desafiante y vengativa que se atreve a desafiar la autoridad familiar hasta un punto que ha generado unas consecuencias tremendas. 

Ahora yo me pregunto ¿estará la nena contenta?, ¿estará aterrada?, ¿estará arrepentida?, ¿qué sucederá cuando vuelva a casa?, ¿con qué cara miras a tu hija después de haber hecho algo así?, ¿se atreverán esos padres a castigarla de nuevo?. 

Me preocupa muchísimo que un adolescente llegue hasta ese extremo. ¡A quien no le han castigado sus padres un día sin salir!. Sí, es cierto, los tiempos han cambiado, las familias también, los adolescentes ya no son como éramos hace pocas décadas. Pero llegar a estos extremos..... 

Quizá las familias son las que deben cambiar, quizá debería imperar el diálogo frente al castigo, pero las hormonas son tan traicioneras.... la adolescencia tan difícil..... no pienso juzgar a esos padres, que tire la primera piedra quien tenga la certeza de hacerlo todo bien. 

Me crea muchas dudas y muchas reflexiones esta noticia.... ¿y a vosotros?.

viernes, 2 de marzo de 2012

Fiebre y malas prácticas

Sigo a vueltas con la fiebre, sí. No la mía, sino la de mi niño. Ayer jueves fue su quinto día febril. Bien es cierto que ha habido evolución, los dos primeros días fiebre de hasta 39,7º, que no bajaba casi con antitérmicos. Noches de baños tibios, paños mojados, dormir casi en pelotillas. Pero lo fuimos consiguiendo, reducir décimas y que el niño se sintiera mejor. 

En ausencia de ningún foco evidente había que dejar evolucionar. Así lo hicimos y el miércoles su pediatra me volvió a decir lo mismo: "tratamos la fiebre, hay que bajarla como sea, alterna cada cuatro horas antitérmicos si fuera necesario, y si no la bajas te vas a urgencias al hospital". Vamos me dijo lo que me ha dicho siempre cuando el nene ha presentado un cuadro febril. De estas ha tenido dos o tres, donde al final la fiebre se va como vino, de repente. 

En estos últimos años a mi me ha dado por leer mucho sobre pediatría, fíjate tu. Twitter te da la oportunidad de ir conociendo estupendos pediatras, instructivos blogs y publicaciones aptos para el usuario de a pie.  Y a mi me gusta estar informada. 

Cuando son pequeños o bebés a las madres se nos va la vida cuando vemos en el termómetro 38º. Cuando van siendo más mayorcitos nos creemos aquello de que hasta 38º no es fiebre sino febrícula y no debemos correr a por el antitérmico como posesas, sino que podemos esperar con tranquilidad. A no ser que la criaturita ande arrastras y entonces lo usemos para aliviarle un poco el malestar. 

Y cuando ya son más mayorcitos, como el mío que con sus 5 años es un chicarrón del norte (como poco), pues la fiebre asusta mucho menos. Y suele asustar menos porque le ves con sus casi 39º bailando en la cama. Vivir para ver. 

El estado general del niño es fundamental a la hora de establecer un diagnóstico. Eso me lo enseñó una (de las muchas) pediatras del hospital. Es lo que tiene visitarlo con frecuencia, acabas aprendiendo a tutiplén. 

Ayer mi hijo volvió con la fiebre, cuando yo ya creía que esto iba en declive. Me engañó la muy perra y se coló de nuevo entre nosotros. Pero era una fiebre que aparecía cada 7-8 horas, no muy alta, más que fiebre podríamos decir que era febrícula. Por la noche ha mejorado y ahora solo tiene algunas décimas. 

Y yo que me levanto dándole vueltas al tema (de nuevo) me encuentro con este artículo de Paz González para Pediatría Basada en Pruebas. En el título del blog podéis ir al enlace para leerlo. Pero os dejo un párrafo que al menos a mi me resulta interesante: 

"...  la fiebre no es una enfermedad, que protege al que la tiene, que es un mecanismo que actúa contra las infecciones, que no produce daño, y que en cambio si que pueden hacer daño los antitérmicos, sobre todo si se utilizan mal, que es como se viene haciendo. Y que lo que hay que hacer es tratar el malestar del niño, no la fiebre en sí. Todo ya sabido, pero no aplicado. Pues no solo se administran antitérmicos a diestro y siniestro a todos los niños en cuanto tienen fiebre, sino que además utilizan varios medicamentos, o a la vez, o alternando. Y esto no debe hacerse bajo ningun concepto".

Y saca una conclusión bien clarita: "... educar, educar, educar". 

Y claro, una que confía en su pediatra, porque confío, se da cuenta que la recomendación escuchada hasta la saciedad, no solo por su parte, sino en el hospital o en otras provincias cuyos centros de salud hemos tenido el gusto de conocer, es siempre la misma: "si hay fiebre alta alterna cada cuatro horas antitérmicos", vamos paracetamol e ibuprofeno.

Los padres y madres hacemos lo que se nos dice, creo que muchos médicos y pediatras deben revisarse y quizá reciclarse porque van dando recomendaciones poco acertadas. Y claro, que te haga daño a ti, como adulto, un medicamento, venga vale.... puedo hasta acertar barco. Pero que le haga daño a un niño, con las posibles implicaciones que puede tener... pues como que no. 

Os dejo estas reflexiones encima de la mesa y que cada cual las coja por donde pueda o quiera.

Yo, por lo pronto, tengo claro que hasta que el termómetro no supere los 38,5º, siempre que no haya malestar, no le doy nada. Y lo de alternar.... esto me causa ya un serio conflicto porque como madre temo que pueda perjudicarle, pero también temo a la fiebre.... 

jueves, 1 de marzo de 2012

Catarros, alergias, contaminación, sequía,.... , todo en uno

1 de marzo, temperatura máxima prevista para hoy en la ciudad de Madrid 18 grados, cielos despejados, sol radiante y (quizá) un leve atisbo de chubascos para mañana. Virus campando a sus anchas, montando el fiestón padre como consecuencia de este calor repentino, niños maluchos (empezando por el mío) que faltan al cole y agotan a sus pobres padres que los cuidamos con devoción. 

Posibles alergias que brotan en medio de este clima extraño, ayer me lo contaba una amiga. Su hijo, de 6 añitos parece tener alergia. ¿Tan pronto? pensé yo. Ya el año pasado, aunque con la primavera ya comenzada oficialmente, empezó a tener mucha tos cuando salía al parque o hacía ejercicio. Era una tos seca, irritativa, pero sin ningún foco o evolución a peor. Era constante, nada más. Este año, con este tiempo, ha adelantado sus síntomas. A lo que añade moquete, sequedad, incluso heriditas en la nariz. 


Contaminación en nuestra querida ciudad. Aunque eso parece que solo lo vemos los ciudadanos de a pie, es lo que tiene llevarse los medidores al extrarradio, aquí sería aplicable el dicho "ojos que no ven, corazón que no siente". Tenemos mucha, mucha contaminación. Solo hay que alejarse una chispa del centro urbano para poder contemplar una estupenda boina de color gris cenizo. Todo ese aire, ¡a respirarlo!. Parece que este tema ni preocupa ni nadie pretende solucionarlo o tan siquiera mejorarlo.


Los que padecemos enfermedades crónicas respiratorias estamos estupendos, haciendo gasto al sistema farmaceútico que se debe estar frotando las manos con la subida en la venta de los medicamentos que necesitamos para poder respirar sin miedo a ahogarnos. 

Y llover, no llueve ni gota. Veo a mamás frotarse las manos ante este magnífico tiempo, sacando a sus churumbeles al parque y disfrutando al no tenerles en casa revolviendo. No si eso está muy bien, yo soy la primera que disfruto viendo cómo mi hijo se divierte jugando al aire libre. Pero como no llueva esto irá de mal en peor. 

Veo a muchos amiguitos de mi hijo toser y toser en el parque, "tos de ciudad", así la llamo yo, una tos que no sabemos si tiene como origen la polución creciente, la floración adelantada o una mezcla de ambas.

¿La solución? pues yo lo tengo claro, que el invierno vuelva a ser invierno, que llueva a cántaros y en mi caso, irme a vivir al campo que me gusta más.